Outsourcing lo podemos traducir como ‘subcontratación’, ‘externalización’ o ‘tercerización’. Se da cuando una empresa contrata a otras empresas externas para que se hagan cargo de parte de su actividad o producción. Imagina una fábrica de galletas que “subcontrata” a otra que le hace el empaquetado para no cargar así con los gastos en inversión de maquinaria, personal y demás.

También se puede contratar para servicios, por ejemplo, los de comercialización pactando mediante un contrato mercantil una remuneración.

 

 

 

 

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