Montar un negocio no es fácil, pero lo complicado no es tanto montarlo como que funcione correctamente.
Ten en cuenta que el negocio es una maquinaria. Su buen funcionamiento depende de que todas las piezas estén bien colocadas, engrasadas y en perfecto estado. Una simple muesca en una de esas piezas puede hacer que la máquina se rompa.

A continuación, vamos a ver cuáles son los 5 elementos básicos que tienes que cuidar para que tu negocio tenga éxito.

1.- RR.HH. Los Recursos Humanos son la base de cualquier negocio. Primeramente, tus empleados son tus primeros clientes y por ello debes tenerlos contentos. Tienes que hacerles llegar la filosofía de la empresa y hacer que se sientan parte de ella. Si consigues crear y mantener un clima de trabajo agradable, donde los empleados se sientan valorados y motivados, obtendrás excelentes resultados. De una parte, serán más productivos y tratarán mejor a los clientes. Por otro lado, se convertirán en prescriptores; es decir, recomendarán tu empresa a todo el mundo.

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Otro punto fundamental es el de la formación como herramienta de venta. Los empleados deben estar debidamente formados para el correcto desarrollo de sus funciones. Puede que ya tengan estos conocimientos cuando los contrates, o bien que sea la propia empresa quien les de esta formación “a la carta”. Para encontrar trabajadores que cumplan con tus expectativas, tienes que establecer cuáles son los perfiles competenciales necesarios. No sólo se trata de definir qué tipo de persona buscas para cada puesto de trabajo. También debes tener en cuenta cuáles serán sus funciones dentro de la empresa. Si todos hacen de todo, llegará un momento en el que nadie sabrá cuáles son sus competencias y la máquina comenzará a fallar.

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2.-PROCEDIMIENTOS. Tener un buen sistema de trabajo facilita mucho las cosas. Imagina que vas a la cocina de tu casa y abres la despensa en busca de una fiambrera. Tardarás mucho menos en encontrarla si está todo bien colocado y siguiendo un orden lógico, que si al abrir la puerta se te caen todas encima. Ni que decir tiene que esto afecta también al estado de ánimo. No es lo mismo percibir orden y limpieza que un caos total.

Esto es exactamente lo que sucede cuando trabajas sin seguir unas pautas preestablecidas que todo el personal debe conocer y seguir. Los empleados trabajan sin rumbo, solucionando las cosas sobre la marcha según su criterio. Ante una incidencia, no saben a quién acudir ni cómo proceder. Se hace de la improvisación un hábito y no un recurso puntual. Lógicamente, esto merma tanto la capacidad productiva como el estado de ánimo de los trabajadores. Además, genera importantes costes derivados que son incontrolables y pueden llevarnos incluso a la ruina.

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Marketing-Cádiz-Donworri3.-RESULTADOS. Para determinar cuál es el estado de salud de nuestra empresa, es necesario que midamos los resultados de nuestras acciones comerciales. Cuando estamos enfermos acudimos al médico y éste nos hace un chequeo para ver qué nos pasa y encontrar una cura. Del mismo modo, nuestro negocio necesita un chequeo periódico que determine si algo va mal.

Es más, incluso si va bien, también debemos medir los resultados y analizar qué es lo que funciona. Solo así podremos abandonar los hábitos o acciones que nos hacen daño y potenciar los que nos benefician.

Al hablar de “resultados”, nos referimos tanto a los económicos como a los relacionados con la Comunicación Externa. Hoy día existen numerosas herramientas de medición y análisis que nos dan una información valiosísima. Si tenemos una web con arquitectura, UX y SEO, podremos saber qué contenidos interesan más a los consumidores. Además, comprobaremos desde qué dispositivos acceden a nuestra página e incluso desde qué localidad. En el caso de que estés pensando, por ejemplo, en abrir un local, gracias a esta información sabrás dónde abrirlo, cómo decorarlo y por qué medio es más conveniente anunciarlo.

4.- OBJETIVO. Al igual que un barco que navega sin rumbo acaba a la deriva, tu empresa no puede alcanzar ninguna meta si no sabe adónde se dirige. Tu objetivo puede ser puramente económico, social,  lograr superar un reto personal o profesional… pero SIEMPRE tiene que estar claro y bien definido. No estás solo y los que trabajen contigo tienen que tenerlo tan claro como tú.

Este objetivo no es sólo a nivel interno. Cada paso que des en tu negocio tiene que estar orientado a conseguirlo. Ten en cuenta que todo tiene que sumar. Tu marca y la percepción que el consumidor tiene de ella dependen de innumerables factores: la estética de tu local, el aspecto del personal y la atención al cliente, la presentación de tus productos o servicios, el servicio post-venta, la publicidad… Si detectas que algo resta, debes eliminarlo de inmediato. Si encuentras dificultad para hacerlo, puedes modificarlo para que en lugar de restar, sume. Haz lo posible por no desviarte del camino que lleva a tu meta.

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5.- TARGET. Aparte de tener claro tu objetivo, tienes que tener en cuenta siempre cuál es tu Público Objetivo. Dependiendo de lo que vendas, tu target puede ser más amplio o más específico. Resulta esencial determinar a quién me dirijo para saber qué decir y cómo decirlo. Tu presencia física (bien sea en un comercio o en internet) debe ser la adecuada para llegar al corazoncito de tu target.

Veamos algunos ejemplos. Si vendo joyas o relojes de alta gama, me dirijo a un target de mediana edad, de un nivel adquisitivo medio-alto y, probablemente, un nivel cultural elevado. En este caso, no puedo utilizar colores estridentes, ni música de discoteca, ni abarrotar mi tienda con productos. Tengo que orientarme a la idea de exclusividad y lujo: mejor que dependientes con aspecto elegante muestren al cliente una colección escasa pero exclusiva en un ambiente delicado y acogedor. En cuanto a la publicidad, debo olvidarme de los medios masivos y optar por los canales que lleguen directamente a ese tipo de público (publicaciones específicas sobre negocios, presentaciones, desfiles, spots en medios nacionales con personajes públicos de alto nivel, etc.)

Bien al contrario, si he montado un supermercado low-cost, cuanto más escandalosa sea la llamada de atención, mejor. Mi local estará repleto de productos a un bajo coste, con ofertas por lotes. No importará mucho si las cajeras están despeinadas o las ves reponiendo en los momentos de menos afluencia de público. Lo importante es el precio. Por ello, me aseguraré de poner música movida para que la gente compre más deprisa; o bien música lenta cuando el super esté vacío y mi intención sea que permanezcan más tiempo en él y así compren más. Utilizaré medios masivos que lleguen a un Público Objetivo amplio, como el buzoneo.

Como comprobarás, si no tenemos en cuenta nuestro target, será muy difícil que alcancemos nuestro objetivo.

RECUERDA QUE:

*Los RR.HH. son el principal activo de la empresa.

*Para que la maquinaria funcione, necesitas un procedimiento.

*Las improvisaciones generan gastos incontrolables.

*Toda acción que no sume tiene un coste económico y potencia una imagen negativa de tu negocio.

*Márcate un objetivo claro y no te desvíes del camino trazado para conseguirlo.

*Define tu target y enfoca todas tus comunicaciones hacia él.

Y lo más importante: ten presente que no puedes abarcarlo todo. Trabaja en equipo con profesionales del Marketing del Bueno y verás qué cambio.

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